Noticias frescas

Parece que hoy también me he levantado con ganas de escribir. He decidido seguir con los ejercicios de escritura de donde saqué el de la anterior entrada, así que aquí está el segundo, "Noticias frescas". En este caso, lo que había que hacer era echar un vistazo en el periódico y contar una noticia desde un punto de vista distinto al del periodista. Yo he elegido ésta, así que... en fin, habrá que intentar ponerse en la piel de un nazi. Vamos a ello.

Disclaimer: Esto no es más que un ejercicio de escritura, sobra decir que no estoy de acuerdo con absolutamente nada de lo que se diga a continuación.


Al final han cedido. No soy capaz de expresar la decepción que me ha causado ver cómo el poder se ha dejado influenciar tan fácilmente por esta ola moderna de progresismo absurdo y corrección política que asola el país y el mundo entero. Con Trump en el Despacho Oval, pensé que estas estupideces se apartarían de una vez del camino de los que queremos hacer crecer a nuestro país y nuestro pueblo, pero ahora veo que todavía queda mucho trabajo por delante.
¿Qué ha pasado, os preguntaréis? Bien, os pondré en situación. Hace un año dejé Arizona y me mudé a un pueblecillo de Maine para trabajar como administrador local. Uno supondría que eso no me iba a impedir ejercer mi derecho a la libertad de expresión, que iba a poder defender lo que yo, y otros muchísimos compatriotas, consideramos esencial para una buena vida en comunidad. Veo que en las noticias me pintan como un fanático adorador del holocausto nacionalsocialista alemán, y nada más lejos de la realidad, los que me conocen saben que me parece que Hitler cometió algunos errores importantes en su gobierno y política. No, yo simplemente me he limitado a hacer notar la evidencia de que es imposible mantener una sociedad sana mezclando razas y costumbres como la islámica con la forma de vida blanca occidental. No es cuestión de ser racista, que no lo soy, es cuestión de admitir que, por mucho que la mayoría de medios de comunicación se empeñen en negarlo, traer a ese tipo de gente a nuestro país no causa más que problemas, inseguridad y un profundo daño a nuestros valores. Y no solo para nosotros, todo sería mucho más fácil y la gente sería mucho más feliz si quisiesen colaborar y mantener una separación voluntaria entre estos dos mundos. No es complicado de entender, una parte de la ciudad para ellos, la otra para nosotros. ¡Todo arreglado!
Esto es lo que yo planteé de forma respetuosa y adecuada acogiéndome a la Primera Enmienda que, si de verdad funcionase, habría defendido mi derecho a hablar libremente. En cambio, me encontré con que las llamas de los radicales de las redes me envolvieron no solo a mí, sino a mi imagen, y recibí ataques que hubieran llenado las portadas de los periódicos si no hubiesen estado dirigidos contra un hombre blanco, porque ya conocemos cómo trabaja esa gente. De la noche a la mañana, las mentiras habían puesto a todo el mundo contra mí y me convocaron desde el gobierno para una reunión. Una vez allí, me informaron de que había sido destituido. Conscientes de que no había dicho nada falso y de que solo se deshacían de mí para salvar sus traseros, me dieron una considerable suma de dinero para comprar mi sumisión. Y no la habría aceptado, porque no soy un hombre que se deje manipular por otros, pero lo pensé y llegué a la conclusión de que con esa financiación podía ayudar más a mi proyecto que desde mi antiguo puesto. Así que aquí seguiré con mi asociación, peleando por los derechos blancos y dando voz a los que no la tienen, luchando contra las fake news y contra todos los que nos atacan y discriminan, los que vienen a robarnos nuestro país y nuestra libertad. En resumen, que seguiremos luchando para lograr hacer a América grande de nuevo.

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